TENER PRESENTE  ” LOS TEMBLORES Y TERREMOTOS”

Desde tiempos remotos los temblores de tierra y terremotos han provocado pánico en los seres humanos. Llegan sin aviso, provocan catástrofes de grandes magnitudes, además de muchas víctimas y gran confusión.

Los terremotos son causados por la liberación súbita y brusca de energía acumulada por la deformación lenta en la superficie de la tierra, que se propaga en forma de ondas sísmicas. Su magnitud, se mide según parámetros ideados por Richter, que indican el tamaño y la energía liberada por el terremoto. La escala no tiene límites, aunque no se han observados terremotos de magnitud local superior a 9. La intensidad es el parámetro que indica el efecto de las sacudidas en un lugar afectado. Se mide a través de la reacción de las personas, del grado de destrozos producidos en las construcciones y por las perturbaciones provocadas en el terreno (grietas, deslizamientos, desprendimientos, etc.) La escala utilizada se divide en 12 grados. Los destrozos empiezan a ser importantes a partir del grado VII.

RECUERDE QUE LA MEJOR MANERA DE PROTEGERSE EN UN TERREMOTO ES ESTANDO BIEN INFORMADO Y PREPARADO.

Preparación

En los países vulnerables a los terremotos, como el nuestro, la prudencia aconseja lo siguiente:

No construya su casa en lugares de riesgo de deslizamientos de tierras como en la ladera de lomas o próximo a ellas;

No coloque objetos pesados encima de muebles altos;

Fije bien a las paredes muebles como armarios, estanterías, etc., y sujete aquellos objetos que pueden provocar daño al caerse, como cuadros, espejos, lámparas, productos tóxico o inflamables, etc.

Revise la estructura de su vivienda, y sobretodo asegúrese de que revestimientos y balcones tengan una buena fijación a los elementos estructurales. Consulte personal especializado cuando vaya a construir.

Identifique los lugares más seguros de su casa, como la pared maestra y intersección de columnas).

Tenga siempre un plan familiar de emergencia para agrupar su familia en un lugar seguro. Eso es muy importante. Practique periódicamente con los niños y mayores, para que siempre tengan presente los principales cuidados.

Tenga siempre a mano el botiquín de primeros auxilios.

SOLICITE ORIENTACION COMO ACTUAR EN ESTOS CASOS.

DURANTE UN TERREMOTO

Si el terremoto no es fuerte, tranquilícese, acabara pronto.

Si el terremoto es fuerte, mantenga y transmita la calma. NO CORRA NI GRITE, PUES ESO GENERARA PANICO. Agudice la atención para evitar riesgos y recuerde las siguientes instrucciones básicas:

Si estas dentro de un edificio busque estructuras fuertes: bajo una mesa, cama o el marco de una puerta, junto a un pilar, pared maestra o en un rincón y proteja su cabeza lo mas que pueda.

No utilice el ascensor y nunca huya precipitadamente hacia la salida.

Apague todo fuego. No utilice ningún tipo de llama (cerilla, encendedor, vela, etc.) durante o inmediatamente después del temblor.

Fuera de un edificio, aléjese de cables eléctricos, cornisas, cristales, etc.

No se acerque ni penetre en los edificios para no ser alcanzado por la caída de objetos peligrosos. Vaya hacia lugares abiertos, no corra y tenga cuidado con el tráfico.

Si va en vehiculo cuando ocurre el temblor, párelo donde le permita él y permanezca dentro del mismo, retirado de puentes y edificios altos.

DESPUES DEL TERREMOTO

Guarde la calma. Si esta en su centro de trabajo o escuela, no salga desesperadamente para ver lo ocurrido. Prepárese mentalmente para enfrentar la situación sin exponerse a riesgos innecesarios.

ESCUCHE APENAS LOS BOLETINES DE AUTORIDADES, NO CREA EN RUMORES.

Compruebe si hay heridos, y préstele los auxilios necesarios. Los heridos graves no deben moverse, salvo que tenga conocimientos de cómo hacerlo; en caso de empeoramiento de la situación (fuego, derrumbe, etc.) muévalo con precaución.

Compruebe el estado de las tuberías de agua, gas y electricidad. Hágalo visualmente y por el olor, nunca ponga en funcionamiento algún aparato. Ante cualquier anomalía o duda, cierre las llaves de paso generales y comuníquelo a las autoridades y luego a nosotros.

Tenga precaución al abrir armarios pues los objetos pueden haber quedado en posición inestable.

No repare inmediatamente los desperfectos, excepto si hay vidrios rotos o botellas con sustancias inflamables.

Aléjese de las construcciones dañadas Vaya hacia áreas abiertas.

Después de un terremoto fuerte, siguen otros pequeños, replicas que pueden ser causa de mas destrozos, especialmente en construcciones dañadas. Permanezca alejado de éstas.

Si fuera urgente entrar en construcciones inseguras, hágalo rápidamente y no quede adentro. En construcciones con daños graves, no entre hasta que este autorizado.

Tenga cuidado en utilizar el agua de la red. Consuma agua embotellada o hervida.

Si el epicentro ( Punto de la superficie situado en la vertical del punto donde se inició el terremoto) de un gran terremoto es marino puede producirse un maremoto

 

                                LOS NIÑOS FRENTE A LOS DESASTRES NATURALES

– Orientación a los Padres

¿Cuál es el problema?

Donde los riesgos de desastres naturales o provocados por el hombre, son múltiples. Ya sean inundaciones, terremotos,  maremotos o cualquier otro tipo de catástrofe, estamos permanentemente expuestos a ellos. Por esa razón, los ciudadanos deben estar preparados para enfrentar tanto los riesgos calculados como los que vienen inesperadamente. Pero, ¿cómo explicar a los niños, qué es una catástrofe y cómo defenderse en situaciones de emergencia, sin que eso les provoque demasiada ansiedad o temores, cuando nosotros mismos, los padres, tenemos ese sentimiento de impotencia frente a dichas situaciones?

Definitivamente, es una situación difícil. Pero, no podemos desentendernos del problema y dejar que se resuelva por si sólo cuando se presente. Con mucha paciencia y gradualmente, tanto los padres como los maestros, pueden formar niños con un cierto grado de preparación frente a los desastres naturales y con eso ayudar a protegerlos del peligro.

¿Qué es un desastre?

Los niños, desde muy temprano están conscientes de su entorno. Saben, por ejemplo, que la lluvia es agua que cae del cielo, pero no entienden por qué. Si son muy pequeños, no hay que explicarles el proceso, basta con que vean el hecho como algo natural. Si son más grandes, los padres pueden explicar de manera sencilla, con prácticas caseras. Por ejemplo, cuando hay agua hirviendo en la estufa, explicarles qué es el vapor y como se acumula en las nubes, provocando las lluvias. Cuando se están bañando, explicarles los cuidados que deben tener para no ahogarse. Usted puede poner ejemplos con sus juguetes. Hágalos flotar en la bañera como si estuvieran en una inundación. Provoque un «temblor», sacudiendo la mesa donde ellos están jugando, para simular un terremoto, y con las ambulancias, carros de bomberos, médicos y enfermeras de juguete, simule una situación de salvamento. Eso hará con que ellos entiendan los peligros reales y los asimilen de una manera natural Ellos harán unas cuantas preguntas. Usted puede ir respondiendo, dando ejemplos, y a la vez formular un plan de emergencia con toda la familia, para situaciones reales, tales como inundaciones, huracanes, incendios, etc. Todo eso, usted lo debe hacer sin asustarlos, porque enseñar un niño a protegerse ante una situación de peligro es tan fundamental como enseñarlo a comer o a vestirse. Cada cierto tiempo, vuelva a repetir los «ejercicios» de simulación, para que no se les olvide. Durante la temporada ciclónica, que dura 6 meses cada año y donde el peligro es real, el cuidado debe ser doble. .

Debe tranquilizar a los niños, diciéndoles que no estarán solos, que usted estará con ellos, que los ayudará a protegerse, y que se acuerden de todo lo que usted ya les ha explicado antes.

No sobredimensionar los hechos que de por sí ya son alarmantes y ni esté contando de TERREMOTOS pasados. Dígales la verdad, que es una situación de mucho peligro pero que pasará dentro de muy poco tiempo.

Lo mismo que teme usted ante un desastre natural o provocado por el hombre, es aun más angustiante para los niños y puede transformarse en pánico. Ellos temen:

– Que vuelva a suceder, ser golpeados y a la muerte;

– Ser separados de su familia;

– A que se les dejen solos;

– A perder sus pertenencias más queridas.

Si no ha pasado nada muy grave en su familia, como pérdida de vidas o de la casa y las pertenencias, los niños por algún tiempo hablarán mucho de lo que presenciaron, intercambiarán experiencias con los demás, se sentirán talvez un poco agresivos y agitados. Con el tiempo, esas experiencias van siendo cambiadas por cosas nuevas y no habrá mayores consecuencias.

Si, al contrario, hubo la muerte de uno de los familiares, destrucción de la casa con las consecuentes pérdidas materiales, o cosas peores, la situación será otra. La reacción de los niños dependerá mucho de cómo los adultos lo ayuden.

Pero, ¿cómo entender a los niños si uno mismo está emocionalmente afectado por la tragedia?

La situación es bastante delicada, pero hay que pensar primero en ellos. Aprenda a identificar las señales que le dirán a usted que las cosas no andan bien:

Niños en edad preescolar:

– No quiere comer;
– Teme a la oscuridad;
– No puede dormir y llora;
– Se chupa el dedo;
– Presenta irritabilidad y confusión;
– Pierde el control de las flasesq y orina;
– No quiere quedarse sólo o presenta inmovilidad.

Cualquiera de los anteriores, es síntoma de que hay trauma emocional. Consulte un psicólogo y en su casa o la escuela permita que él juegue con carros bomba, de bomberos, ambulancias, etc., para que pueda recriar sus experiencias y lo que observó durante el desastre y así ventilar cómo se sentía. Permitirle contacto físico con los padres y familiares siempre que lo requiera. No reprender el niño con agresividad y reintegrarlo gradualmente a las actividades normales.

 

 

                              Todo lo que usted podrá necesitar en emergencias

Estar preparado para enfrentar un desastre, es deber de todos los ciudadanos en todas partes del mundo. A veces, la respuesta de los organismos responsables, frente a un desastre puede ser entorpecida por varios motivos. Si usted no se ha preparado adecuadamente, puede tener problemas graves de escasez de alimentos, agua y otras cosas esenciales. Tener en su casa ciertos artículos puede ser de vital importancia. A continuación, algunos consejos para prepararse mejor.

ALIMENTOS

Es recomendable tener alimentos almacenados para no menos de tres días, preferiblemente una semana. Lo mejor son los alimentos enlatados que pueden ser preparados con mucha facilidad. Hay que pensar siempre en preparar comidas balanceadas para que no falten los nutrientes necesarios. Abajo, un ejemplo de lo que puedes almacenar:

– Maíz en lata, habichuelas, guisantes, guandules, etc.
– Leche en polvo o leche envasado en cartones de larga vida.
– Sardinas, tunas, y carnes enlatadas.
– Compotas para los niños.
– Azúcar.
– Café instantáneo.
– Pastas de rápida cocción, en empaques de cartón o celofán.
– Salsa de tomate enlatada.
– Jugos en botella o lata.
– Arroz y otros granos bien empacados.
– Avena.
– Sopas en lata o sobres.

Los alimentos citados en el ejemplo , generalmente tienen fecha de vencimiento. Usted debe guardarlos en lugar fresco y seco e ir reponiendo los que ya tienen cierto tiempo almacenados. Eso es muy importante para la salud de su familia.

UTENSILIOS

Si usted tiene que trasladarse a un refugio, debe llevar consigo:

– Linterna y baterías.
– Un radio de pilas.
– Frazadas.
– Comida para los niños.
– Alimentos enlatados.
– Abre latas manual.
– Dos mudas de ropa por persona.
– Platos, vasos y cubiertos desechables.
– Identificación.
– Un botiquín de primeros auxilios.
– Agua en cantidad suficiente.
– Bolsas de dormir .
– Medicinas que estén tomando.
– Y los artículos que le son indispensable para la higiene personal

Si por lo contrario, usted permanece en su casa, tenga todos los utensilios preparados, tales como: herramientas, cuerdas, extintor de incendios, linternas, baterías de repuesto, abrelatas manual, bolsas para basura, velas, fósforos (guárdelos en un sitio a prueba de humedad, de lo contrario no funcionarán), una estufita de emergencia para el caso de no poder usar la estufa normal, frazadas y ropas limpias, en sitio seguro, pero accesible. Su botiquín de primeros auxilios debe estar bien abastecido, sin medicinas vencidas. Todas esas cosas serán de mucha utilidad durante el tiempo en que su área podrá estar desabastecida en el caso de un desastre. (Acuérdese de tener control absoluto de velas o lámparas encendidas para no provocar incendios).

El agua es fundamental

El agua que usted y su familia consumen debe estar libre de toda contaminación. En situaciones normales, si no puede comprar agua de botellones, debe usted hervirla o utilizar algún método confiable de purificación.
En casos de desastres, el agua de las tuberías puede ser contaminada, por eso, debe usted tener el máximo cuidado al consumirla.
Si tienes tiempo de prepararse para una emergencia, deberá almacenar agua para beber y cocinar en cantidad suficiente para varios días, ya sea en botellones, galones o envases bien limpios y tapados. El agua que utilizará para su higiene personal, deberá ser tratada con purificador.
Si no ha tenido tiempo de almacenar agua y tiene que utilizar la de las tuberías, deberá hervirla antes de beber y purificarla para otros usos.
De ninguna manera utilice aguas que estén turbias o mal olientes.

Contenido de un botiquín de primeros auxilios (casero)

– Un paquete de algodón esterilizado.
– Gasa esterilizada, en cuadrados.
– Curitas de varios tamaños.
– Un rolo de esparadrapo.
– Alcohol a 95°.
– Merthiolate.
– Tintura de Yodo al 2%.
– Un tubo de picrato de butesín para pequeñas quemaduras.
– Gotas para los oídos.
– Bicarbonato de sodio. (Para acidez o gárgaras).
– Un termómetro.
– Un laxante suave.
– Un antidiarreico.
– Varios tipos de analgésicos.
– Un tubito de anestésico. (Para dolor de muelas, oídos y picadas de insectos).
– Un antiácido.
– Un antihistamínico.
– Un sedante suave.
– Acido Bórico. (Para lavados oculares, 2 cucharaditas en una taza de agua).
– Un frasco de Purísima o otro purificador. (Para purificar agua de beber o de lavar heridas).

Este es un botiquín básico. Usted puede añadir otras cosas de acuerdo a sus necesidades o conocimientos.

No deje las medicinas al alcance de los niños